El desprendimiento de elementos de la fachada es una de las incidencias más preocupantes en una comunidad de propietarios, no solo por el coste de la reparación, sino también por la posible responsabilidad frente a terceros si se producen daños personales o materiales.
¿Responde el seguro de la comunidad?
Con carácter general, sí. Los seguros multirriesgo de edificios aseguran el continente, dentro del cual se incluyen las fachadas. Por tanto, el seguro puede cubrir la reparación de los daños estructurales derivados de un desprendimiento, siempre que el siniestro esté amparado por las garantías contratadas.
Eso sí, los daños meramente estéticos suelen quedar excluidos.
Requisitos para que exista cobertura
Para que la aseguradora asuma el siniestro, es fundamental que:
- El edificio esté correctamente mantenido.
- Se hayan superado las Inspecciones Técnicas de Edificios (ITE) cuando sean exigibles.
- La comunidad adopte medidas urgentes de seguridad tras el desprendimiento.
Si, pese a un mantenimiento adecuado, se produce el daño, debe comunicarse inmediatamente al seguro para que el perito valore las causas.
Importancia de la responsabilidad civil
Si el desprendimiento causa daños a viandantes o a bienes de terceros, la responsabilidad recae sobre la comunidad. Por ello, es esencial contar con una póliza que incluya una adecuada cobertura de responsabilidad civil, evitando que las indemnizaciones recaigan directamente sobre los propietarios.
Mantenimiento y seguro: conceptos distintos
Conviene recordar que el mantenimiento del edificio es una obligación de la comunidad, mientras que el seguro actúa únicamente ante siniestros accidentales. Los daños derivados de una falta de conservación suelen quedar excluidos de cobertura.
Un buen mantenimiento preventivo y una póliza de seguro bien revisada son claves para evitar problemas graves ante un desprendimiento de fachada.